autoreflexión
8.Julio.2009
Pues vaya…no hay nada como hacerse psicólogo de uno mismo escribiendo unas líneas absurdas. Nadie te lleva la contraria, te acabas entendiendo y hasta creyendo que tienes razón. ¡Genial!
- Encontrado en uno de esos documentos olvidados con fecha de 17.12.2006. Lo de no estar muy cuerdo no me viene de nuevo, parece ser.
La rareza hermosa de la soledad
29.Abril.2009
Hoy es un día especial. Un día de esos en los que no sueles encontrarte, de ahí su propia clasificación de especial. Un día en los que sin pedirlo pero sí prediciéndolo te encuentras a oscuras frente a esa misma pantalla, la misma que te acompaña tantas noches pero en otro lugar. En un lugar, también, especial.
Un lugar especial es lógicamente similar a un día especial. Pero los lugares se simplifican al centrarnos en una propia vida ya que no son tantos los que cada uno guarda para si mismo.
Es por ello que existen varios tipos de lugares especiales: los que visitamos en una ocasión excepcional, como esas primeras vacaciones. Los que estuvimos durante gran parte de nuestra vida, como ese parque en las noches de verano o esa odiada a la vez que añorada escuela, y luego están los efímeros, que son aquellos que son o fueron especiales, pero sabemos de antemano que si no lo han dejado ya dejarán de serlo algún día. Esos son, probablemente, los menos habituales y a la vez los más bellos. Ya que probablemente el factor que hace que una vida sea tan importante es que sabemos de su relativamente corta y aproximada duración.
Pero centrándonos en lo que introducía. Hoy es un día especial: me encuentro escribiendo, cansado, a las tantas de la noche y por primera vez en la habitación que me acompañará las próximas e interminables noches. Me siento solo y desubicado. Este es uno de los espacios en los que tarde o temprano pasará de ser especial a cotidiano, siendo así, como tantos otros, efímero. Pero, por ahora, lo disfrutaré como se merece y como me merezco. Saboreando los minutos de libertad, de escritura anónima en noches despejadas.
Y así, esa rara soledad, la que nos pasamos la vida temiendo y evitando, hoy me sopla a la cara en una noche extraña, en un lugar especial, ante la luz tenue y yo, en estas breves líneas disfruto dejando constancia de lo que para mi es una hermosa soledad.
hay días y “días”
23.Marzo.2008
hay días en los que alguien te coge la mano y tira de ti.
hay “días” en los que gritas fuerte pero nadie parece escucharte.
hay días en los que te regalan una sonrisa sin motivo aparente.
hay “días” en los que recoges un saco de falsas esperanzas.
hay días en los que agradeces las pequeñas casualidades.
hay “días” en los que aparece haberte abandonado la suerte.
hay días que desearías poder detener el tiempo.
hay “días” en los que no deberías haber salido de la cama.
hay días en los que vives.
hay “días” en los que recuerdas.
hay días y “días”
empezando…
23.Marzo.2008
por el principio.
En una noche de marzo en el que uno no tiene gran cosa a hacer…